Nuevos experimentos de Ecoprint

El ecoprint o impresión botánica es una técnica de estampación natural que invita a la experimentación. Las telas que estoy utilizando en este caso son algodones y seda.

En una de las telas de algodón he hecho una combinación con otra técnica natural de estampación con mordientes.

En estas experimentaciones nunca sabes lo que va a ocurrir. Cuando abres los churros es una emoción similar a la de abrir un regalo deseado e inesperado. Aunque cómo en los regalos, a veces te dan alguna sorpresita y otras veces superan las expectativas.

En este caso, los regalos son creaciones tuyas, a veces verdaderas obras de arte, piezas artesanales únicas e irrepetibles.

geranio, de eucalipto entre otras hojitas, dejarán su huella sobre la blusa blanca de seda que estoy reciclando
Proceso de estampación botánica en blusa de seda blanca

V Edición premios de Artesanía C. Valenciana

El centro de Artesanía de la C. Valenciana ha convocado los premios de artesanía en diferentes categorías, yo me presento al de Mujer Artesana y al de Artesanía de Vanguardia. Ahora se hará una selección de las piezas presentadas y una exposición de las elegidas, en cuya inauguración se darán los premios.

Os adelanto las piezas que he presentado

Mujer Artesana Tejedora

Los hilos con los que se ha elaborado esta tela de lino y rayón, son de la C. Valenciana. En la actualidad, las fabricas ya han desparecido.

He presentado también una propuesta de confección de la tela

Artesanía de Vanguardía

Decoradora de telas con productos naturales. Estampación botánica

Esta pieza ha sido robada antes de otorgar los premios, el centro de artesanía ha cursado la correspondiente denuncia. Sí que se llegó a valorar y para algunos miembros del jurado esta pieza carece de originalidad y creatividad.

Memoria técnica de la pieza:

Es una pieza decorativa  elaborada con un sábana de algodón que tenia un defecto a lo largo de la pieza y reciclada con la técnica de la impresión botánica. Con esta técnica se puede estampar cualquier tela siempre que sea natural (pañuelos, camisetas, faldas, vestidos,) aunque es más interesante teñir la tela y luego confeccionarla.

En la técnica del ecoprint se usan hojas, ramitas, flores, semillas, cortezas… que dejan su huella sobre la tela. Para obtener buenos resultados tenemos que preparar la tela con antelación con determinados mordientes, según del tipo de tela que vayamos a utilizar el tratamiento es diferente.

Para unir las diferentes piezas que conforman la obra he usado diferentes hilos, la mayoría teñidos por mí con tintes naturales; he intentado insinuar con los hilos, los canales energéticos y algunos chakras ensalzando el defecto de la sábana y convirtiéndolo en un valor añadido;   también he usado hilo de rafia natural.

Una parte de la pieza tiene un baño de índigo orgánico (en una tina elaborada por mí usada a  temperatura ambiente), lo que le confiere un color azulado. La pieza en total mide 1´30 cms de largo y 95 de ancho.

Premios Otorgados

Mujer Artesana y Artesanía de Vanguardia


Importancia del textil valenciano

La historia del mundo puede leerse en los tejidos. El arte de trabajar las fibras textiles y transformarlas en tejidos estuvo siempre presente en lo cotidiano de las diversas civilizaciones.

Acompañando a la evolución de la tejeduría surgen en España durante el inicio de la invasión morisca los primeros centros de producción de arte textil.

España produce seda y lana que exporta a otros países, y el país valenciano ocupa un lugar destacado en la historia de la manufactura textil en España y Europa. En 1474 es creado el «gremi de velluters«, terciopeleros, y en 1479 els velluters valencianos consiguen su mayor esplendor que  se prolonga durante los siglos XV y XVI. La cosecha de la seda es el ramo de la agricultura más interesante del reino de Valencia (muchos siglos criando gusanos).

Valencia a principios del S.XVIII es el más importante centro sedero de España. Se producen terciopelos y sedas labradas de características únicas y de gran calidad. En 1686 el rey Carlos II concede al «gremi de velluters» de Valencia el titulo de «Colegi de Art Major de la Seda», hoy en día convertido en museo; el oficio de velluter y el arte del vellut ya han desaparecido en nuestra comunidad.

El señor Vicente Enguídanos es el último velluter de este oficio tan característico valenciano, conocido en el resto de Europa por la calidad de sus velluts y pertenece a la cuarta generación de velluters de su familia.

Valencia y Murcia eran las primeras en la cría de gusanos de seda. En el S.XVIII, periodo de gran esplendor en la sedería valenciana, fue la zona de Valencia la principal productora de seda y el más importante polo manufacturero de sedas de España, concentrando entre el 65% y el 72% de toda la producción española, siendo favorecido por las medidas reales adoptadas en el inicio de siglo.

A principios de siglo, Valencia se convirtió en el más importante centro sedero seguido de Gandía y la Safor.

Telar único en España. Textil valenciano.
Telar único en España para elaborar terciopelo

Las manufacturas de lana, seda y cáñamo en menor proporción, han sido las industrias textiles tradicionales de la comunidad valenciana o país valenciá. Una buena parte de su producción se desarrolla en el espacio doméstico y sería un complemento económico a los ingresos agrícolas.

Industria de la lana

En el Maestrazgo y Morella la producción y comercialización de la lana fue en el S.XIV cuando experimentó un considerable impulso por la creciente demanda de los mercados textiles europeos, en especial de la Toscana. Se producen diversos tejidos de lana y sobretodo hilaturas que eran objeto de un activo comercio de exportación casi exclusivamente de los comerciantes italianos.

Ya en S.XIII, los diversos oficios relacionados con los tejidos aparecen agrupados en gremios (cardadores, tejedores, tintoreros, …).

En el S.XVIII la población de Morella se duplica y la hilatura, el tejido y otros trabajos relacionados con la lana ocupan a la mayoría de sus habitantes. Hasta hace poco todavía existía algún artesano tejiendo las famosas mantas morellanas de forma artesanal.

La industria lanera alcoyana también tiene mucha importancia y parte, al igual que la morellana de muy antiguo. Es en el S.XIII cuando Alcoy se convierte en un gran centro industrial, él y todos los pueblos que lo envuelven.

En Bunyol, Enguera, Ontinent, Bocairent también trabajan la lana y producen telas de gran calidad. En total se calcula que la población ocupada en el sector textil superaba las 15.000 personas.

A principios del S.XIX con la introducción de las maquinas de cardar e hilar estos trabajos de lana dejan de ser un ingreso complementario en el mundo rural del área de Alcoy.

Comienzan los primeros pasos hacia la centralización de la industria: els camperols tindrán que anar a les fabriqes de la vila, los campesinos tendrán que ir a las fabricas de la ciudad.

La industria sedera valenciana

En las comarcas centrales valencianas la industria textil por excelencia es la sedera que goza de un periodo de prosperidad a lo largo del S.XVIII para casi desaparecer a finales del S.XIX. Se centra en tres puntos, la producción de capullos de seda, la hilatura y el torcido y los tejidos.

La producción de capullos de seda esta en todo el país valenciano, pero sobre todo en

  • A l´Horta de València
  • A les Riberes del Xúquer

Ocupando un lugar fundamental en la economía del mundo rural, cómo también la hilatura y el torcido.

El tejido

El tejido de seda se concentraba principalmente en la ciudad de Valencia. Estaba representada por los artesanos pertenecientes al Art Major. A finales del S.XIII había unas 8000 personas vinculadas y unos 4000 telares en funcionamiento. A mediados del S.XIX, cuando la producción sedera ocupaba a cerca de 10.000 personas, llegó la crisis y en menos de 20 años, la producción sedera queda reducida a una supervivencia folclórica.

Gandía y Requena fueron también centros sederos secundarios muy importantes. Gandía y la Safor eran el segundo centro sedero después de Valencia.

Desde mediados del S.XVIII la sedería se convierte en una de las bases de la artesanía en la Safor impulsada por el aumento de las cosechas de seda, donde se teñía y torcía la seda y se fabricaban diversos tejidos. Se movían más de mil telares hasta la mitad del S.IX, cuándo la artesanal y tradicional sedería saforenca desaparece casi en su totalidad por la industrialización, aunque en la primera mitad del S.XIX ya habían conocido la crisis sedera los pequeños artesanos.

El telar que revolucionó el mundo

Joseph Marie Jacquard era trabajador en una empresa textil, cuando en 1801 inventó el telar automático con estampación que fue llamado telar Jacquard.

Este telar utiliza un sistema de tarjetas perforadas para conseguir tejer patrones en la tela.

El artilugio de tarjetas perforadas que como hemos dicho se utilizaba para conseguir tejer patrones en la tela, permitía que hasta los usuarios más inexpertos pudieran elaborar complejos diseños.

Este sistema provocó una verdadera revolución en el mundo textil, haciendo más accesibles y asequibles los estampados a las personas. A su vez, permitió que muchas más personas pudiesen llevar estampados que con anterioridad sólo lucían la nobleza y la realeza.

Las tarjetas perforadas con diferentes dibujos, decoraban y estampaban las telas con dibujos más elaborados y complejos de una forma más barata.

Los diseños de estas tarjetas perforadas se realizaban a través de un lenguaje binario. Siendo conocido como uno de los antecedentes más antiguos de la computación y generación de bancos de datos.

*El oficio para la elaboración de estas tarjetas ya ha desaparecido.

Resumiendo, este telar automático revolucionó el mundo textil y de la moda creando estampados a los que podía acceder todo el mundo (estampados accesibles). Además, fue también el antecedente más importante de la generación de bancos de datos y del ordenador, al utilizar el lenguaje binario en su sistema de tarjetas perforadas.

En la actualidad, la marca Dior pone en valor diseños realizados en este telar y los incorpora en sus colecciones. Recupera diseños en terciopelo e integra elementos artesanales que enriquecen las piezas y se covierten en auténticas joyas

El Telar

Empar Alandete tejiendo en telar de contramarcha
Empar Alandete y el telar de contramarcha

El telar que utilizo es de contramarcha, y es uno de los telares que más posibilidades tiene para investigar sobre el tejido.

¿No sería interesante saber cómo se hace un tejido, con qué materiales está elaborado hilo a hilo? Ese tejido con el que nos vestimos a diario, que está en contacto con nuestro cuerpo y que nos acaricia en todo momento, día y noche. Cómo bien dice la palabra el telar sirve para hacer cualquier tipo de tela.

El oficio artesanal de tejer es uno de los más antiguos que se conocen, acompañando al hombre a lo largo de su evolución. En la actualidad los telares industriales los han desplazado hasta su total desconocimiento, perdiendo el hombre con ello, parte de sus raíces y de su idiosincrasia. En una era dónde la tecnología se está adueñando del hombre, se hace necesario retomar ese conocimiento para conectarnos con nuestras raíces.

La elaboración del tejido es cómo un mantra que nos conecta con nuestra esencia.

Dibujo de telar 2000 años a. C.

El origen de cualquier tejido

En la actualidad la elaboración del tejido artesanal ha desaparecido casi totalmente de la sociedad. Ya nadie sabe ni que es la trama (hilo horizontal) ni la urdimbre (hilo vertical) que son las partes que conforman el tejido entrecruzándose unos con otros.

Usamos para la elaboración del tejido materiales nobles, fibras naturales, cómo el algodón, lino, lana, rayón…

También podemos teñir nuestros hilos o telas con tintes naturales, sostenibles y respetuosos con la naturaleza y con las personas. Apostamos por tejidos sostenibles que revierten sobre la salud del ecosistema y de nuestra propia salud.

Tintoreros y tintoreras
Tintoreros y tintoreras

Tejer solo es la evolución del trenzado. El hilado es lo que diferencia y separa la cestería del tejido, ya que ambos se basan en el entrecruzado de las fibras. Al principio se empleaban materiales vegetales, luego aprendieron a utilizar la fibra animal, la lana y la seda. Estamos hablando del periodo neolítico.

La tejeduría es una de las actividades artesanales más antiguas que se conocen. Al aparecer los telares automáticos, la tejeduría se transforma en industria. Comenzando la perdida de los conocimientos populares que hasta entonces se habían desarrollado y transmitido de generación en generación.

La tejeduría artesanal, es la sabiduría de hacer tejidos únicos y creativos con un sello personal.

Los primeros tejidos eran de color natural, pero pronto aparecieron los tintes y la ornamentación que irían evolucionando.

Al principio los colores se obtienen de la mismas sustancias que se emplean para pintar las rocas y proceden del mundo mineral (polvo de carbón para el negro, óxido de hierro -magra- para el rojo) vegetal (añil e índigo para el azul, rubia para el rojo, gualda y azafrán para el amarillo) y animal (púrpura y cochinilla para el rojo). Estos son algunos de los llamados tintes históricos.

Las muestras más antiguas encontradas de tejidos se han conservado gracias a unas condiciones climatológicas extremas. Los tejidos de lino encontrados en las necrópolis egipcias, en la costa árida del Perú y los Andes, datan de unos 5000 años antes de Cristo.

Hasta aquí un breve resumen del origen de los tejidos y los tintes artesanales. Espero que os guste este apasionante mundo de los orígenes naturales de los tejidos que nos envuelven a diario.